Placas solares y subvenciones perdidas: qué hacer si tu instaladora no cumple
Contrataste una instalación de placas solares con subvención incluida. Pagaste. Te instalaron los paneles. Y ahora, meses o años después, la subvención no llega. ¿Te suena?
No eres el único. En los últimos meses hemos recibido en LBO Legal varias consultas de particulares que contrataron instalaciones fotovoltaicas y de aerotermia con empresas que se comprometían a gestionar las subvenciones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (fondos europeos Next Generation EU). La instalación se hizo, el cliente pagó, pero la subvención nunca llegó — o peor, se perdió por errores de la propia empresa instaladora.
El problema: quién gestiona tu subvención importa más de lo que crees
Cuando contratas una instalación de placas solares con una empresa que actúa como "agente rehabilitador" o "gestor de la rehabilitación", esa empresa asume contractualmente la obligación de tramitar la subvención ante la Administración. No es un favor que te hacen: es una obligación que forma parte del contrato y, en muchos casos, es la razón principal por la que el cliente acepta el precio.
El proceso administrativo que hay detrás no es sencillo. Las subvenciones del Plan de Recuperación (Línea 3 para rehabilitación a nivel de edificio, Línea 5.1 para el Libro del Edificio) exigen aportar documentación técnica en plazos estrictos: certificados energéticos, estudios de potencial de mejora, memorias justificativas, proyectos técnicos y un largo etcétera. Si la empresa no aporta un solo documento en plazo, la Administración puede declarar el desistimiento o la desestimación de la solicitud. Y la subvención se pierde.
Lo que estamos viendo en la práctica
Los casos que llegan a nuestro despacho comparten un patrón preocupante:
La empresa instala correctamente los paneles y cobra el precio íntegro al cliente. La tramitación de la subvención queda en manos de la empresa como agente rehabilitador. Pasan meses, a veces años, sin que el cliente reciba información sobre el estado de su expediente. Cuando el cliente pregunta, le dicen que "está en trámite". Finalmente, el cliente descubre — normalmente por su propia insistencia — que la subvención fue denegada hace tiempo por un error documental de la empresa.
En algunos casos, la empresa ni siquiera informa al cliente de que ha recibido notificaciones de la Administración. En otros, interpone recursos en nombre del cliente sin consultarle. Y en los peores casos, sigue solicitando al cliente que firme documentos para subvenciones menores mientras oculta que la subvención principal está perdida.
Tus derechos como cliente
Si estás en esta situación, conviene que tengas claros varios puntos.
En primer lugar, la obligación de tramitar la subvención es contractual. Si la empresa se comprometió en el contrato a gestionar la subvención y la pierde por un error suyo, responde económicamente ante ti. Los artículos 1.101 y 1.104 del Código Civil son claros: quien incumple una obligación contractual por negligencia debe indemnizar los daños y perjuicios causados. El daño, en estos casos, es el importe de la subvención que debías recibir y que se ha perdido por culpa de la empresa.
En segundo lugar, el agente rehabilitador tiene obligación de informarte. Las propias bases reguladoras de estas subvenciones (publicadas en el BOJA) obligan al agente o gestor de la rehabilitación a facilitar al beneficiario copia de la resolución que se dicte, informarle del estado de su solicitud y de cualquier incidencia que pudiera afectar a sus intereses. Si no te han informado de nada durante meses o años, eso en sí mismo es un incumplimiento.
En tercer lugar, no esperes a que la empresa "lo solucione". Si la subvención se ha perdido por su negligencia, el perjuicio ya existe y es reclamable. Que la empresa decida recurrir administrativamente la resolución es cosa suya — eso no te exime a ti de reclamarles el importe que has dejado de percibir por su culpa, ni justifica que te pidan que esperes indefinidamente.
Qué hacer si crees que tu empresa instaladora ha perdido tu subvención
Lo primero y más urgente es pedir por escrito el estado de tu expediente. No te conformes con respuestas verbales ni con un "está en trámite". Exige copia de todas las notificaciones que la Administración haya enviado: comunicación de inicio, propuesta provisional, requerimientos de subsanación y, en su caso, resolución de desistimiento o desestimación.
Si la empresa no te facilita esa información o detectas que algo no cuadra, revisa tu contrato. Busca la cláusula donde se comprometen a tramitar la subvención, el importe que se mencionaba y las condiciones. Ese contrato es la base de tu reclamación.
Si confirmas que la subvención se ha perdido por un error de la empresa, reclama. No aceptes que te digan que "están trabajando en ello" o que "no conviene litigar contra la Administración". Esas respuestas suelen buscar ganar tiempo y diluir tu reclamación. Las vías son claras: reclamación extrajudicial mediante burofax requiriendo el pago del importe de la subvención perdida, oferta vinculante confidencial al amparo del artículo 17 de la LO 1/2025 de medidas de eficiencia del Servicio Público de Justicia, y si nada de eso funciona, demanda judicial por incumplimiento contractual.
La importancia de no delegar y olvidarte
La lección más importante que sacamos de estos casos es que no basta con confiar en que la empresa lo gestiona todo. Aunque contrates a alguien para que tramite tu subvención, haz seguimiento periódico. Pide acceso al buzón de notificaciones electrónicas de la Junta de Andalucía (o de tu Comunidad Autónoma). Exige información por escrito cada pocos meses. Y si algo no te encaja, consulta con un abogado antes de que los plazos se agoten.
Víctor López
Director de LBO Legal