Mi asesoría ha hecho mal las nóminas o ha presentado mal los impuestos. ¿Qué debo hacer?

Externalizar la gestión laboral y fiscal es una decisión habitual y, en muchos casos, acertada. El problema no está en externalizar, sino en cómo y con quién se hace. Cuando la elección se basa únicamente en el precio, las consecuencias suelen aparecer antes o después.

En LBO Legal vemos con frecuencia empresas que llegan a nuestra firma tras haber sufrido sanciones, requerimientos de Hacienda o inspecciones de trabajo derivadas de errores cometidos por su asesoría. El patrón se repite siempre: nóminas mal calculadas, impuestos presentados sin revisión real y ausencia total de advertencias previas. No porque exista mala fe, sino porque el modelo de muchas asesorías low cost no es el asesoramiento, sino el volumen.

Gestión no es asesoramiento

Una asesoría que trabaja a volumen no asesora. Se limita a introducir datos en un programa y a presentar modelos de forma automática. No analiza el contexto de la empresa, no revisa la normativa aplicable ni anticipa riesgos. Cuando surge un problema, la respuesta suele ser siempre la misma: “Hacienda lo ha interpretado así” o “la Seguridad Social lo exige”.

Conviene recordar algo esencial: para la Administración, el único responsable es siempre la empresa. Las sanciones no se imponen a la asesoría. Se imponen al empresario.

Los errores más habituales

En el ámbito laboral, los errores suelen aparecer en el cálculo de nóminas, en la gestión de vacaciones, en finiquitos incorrectos, en cotizaciones mal realizadas o en contratos que no se ajustan ni al puesto real ni al convenio aplicable. En materia fiscal, los problemas llegan con modelos presentados fuera de plazo, IVA mal calculado, deducciones indebidas o incoherencias entre la contabilidad y los impuestos.

Cada uno de estos errores puede parecer menor de forma aislada. El problema surge cuando se acumulan y desembocan en regularizaciones, recargos y sanciones que nadie había previsto.

Por qué lo barato sale caro

El origen de estos problemas no suele ser técnico, sino estructural. Una asesoría que cobra muy poco necesita gestionar muchos clientes para ser rentable. Eso implica menos tiempo por empresa, menos análisis y cero planificación. El empresario cree que está ahorrando, hasta que recibe la primera notificación de la Administración.

En ese momento descubre que la asesoría no asume responsabilidad alguna y que el coste real del servicio no era la cuota mensual, sino las consecuencias del error.

Qué hacer cuando el daño ya está hecho

Si sospechas que tu asesoría ha cometido errores, el primer paso es documentar la situación y analizar con rigor qué ha ocurrido. No todos los fallos generan una reclamación automática, pero muchos sí permiten corregir la situación antes de que el problema vaya a más. En otros casos, cuando existe negligencia profesional y un perjuicio económico real, puede plantearse una reclamación frente a la asesoría, incluso a través de su seguro de responsabilidad civil.

Antes de llegar a ese punto, lo prioritario suele ser actuar frente a la Administración, corregir errores, presentar regularizaciones y preparar una defensa adecuada ante posibles inspecciones. Ahí es donde la intervención de una firma con enfoque jurídico marca la diferencia.

La diferencia entre una asesoría y una firma que te asesora

En LBO Legal no trabajamos a volumen ni ofrecemos servicios estándar. Nuestro trabajo consiste en analizar, advertir y proteger a la empresa. Revisamos antes de presentar, explicamos las implicaciones de cada decisión y acompañamos al cliente cuando la Administración llama a la puerta.

Cumplir correctamente no es un gasto. Es una forma de evitar problemas que siempre acaban siendo más caros.

María Leyva
Administración de LBO Legal

Víctor López Jr.

35 años. Víctor López es fundador de LBO Legal y especialista en Derecho de las Nuevas Tecnologías y Derecho Internacional Privado. Tras su paso por escuelas de Londres y Edimburgo, se formó en la Universidad Pablo de Olavide donde estudió dos Masters Universitarios: Derecho de las Nuevas Tecnologías y Derecho Patrimonial Privado en el Mercado Global.

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